Cada taller integra tres dimensiones del ser para generar un aprendizaje que va más allá del aula y se convierte en experiencia de vida.
Exploramos y comprendemos el mundo que nos rodea.
Desarrollamos conciencia de nosotros y nuestro entorno.
Aplicamos lo aprendido para transformar nuestra realidad y la de los demas.
Los niños comprenden la naturaleza, el suelo, el agua y los ciclos de vida que sostienen nuestro planeta.
Enseñamos prácticas agroecológicas que respetan la biodiversidad, cuidan el suelo y reducen el impacto ambiental — formando niños conscientes del valor de producir en armonía con la naturaleza.
Cuando un niño cultiva su propio alimento, comprende su origen, valora su calidad y desarrolla hábitos de vida más saludables — conectando la tierra con su propio cuerpo y bienestar.
Se cultivan valores como la paciencia, el respeto, la responsabilidad y el trabajo en equipo.
Una buena convivencia nace cuando un niño aprende a ver, escuchar y valorar a quienes lo rodean. El jardín se convierte en un espacio donde compartir, cuidar y construir juntos son la práctica diaria.
El conocimiento se construye a través del contacto directo con la tierra y la participación activa.
Cuando un niño se conecta con la tierra, florece su conciencia y su corazon.
Carolina Herrera
Actualmente el programa se implementa de manera continua durante el año escolar en dos sedes educativas, acompañando a niños entre los 5 y 13 años.
Entre 5 y 13 años participando activamente
comprometidos acompañando en ambas sedes
Como parte del fortalecimiento del programa, se está desarrollando una cartilla pedagógica que acompañará a los niños durante todo su proceso de aprendizaje.
Da seguimiento más allá del taller, conectando cada sesión con la siguiente.
Diseñadas para distintas edades y etapas de desarrollo.
Construye un registro vivo del camino recorrido por cada niño.
El impacto trasciende el espacio educativo, involucrando a docentes, familias y el entorno comunitario en un proceso de transformación colectiva.
Conocimiento vivo sobre suelo, agua, ciclos naturales y biodiversidad.
Fortalecimiento de valores, autoestima y habilidades para la vida.
Relaciones de confianza entre niños, docentes y familias.
Un vínculo real y sostenible con la tierra como fuente de vida.
Fundación Consciencia del Amor · Colombia
Cada huerta que crece, cada niño que aprende y cada comunidad que se fortalece es posible gracias al apoyo de personas que creen en una educación diferente.
$25 USD
Apoya materiales básicos para talleres y jornadas.
$50 USD
Contribuye a actividades practicas para niños y comunidades.
$100 USD
Fortalece componentes clave de los programas activos.
$267 USD
Permite la realización mensual de talleres en las huertas educativas.
$567 USD
Apoya la operación mensual de los programas en comunidad.
$900 USD
impulsa el desarrollo e impresión de la cartilla educativa.